Ese día decidió andar por una calle distinta, no se puso el abrigo de piel de los miércoles, no se tomo el café que quedaba de la noche anterior, se dirigió a donde nunca se había dirigido, tomo la mano de un hombre al que nunca había visto, el la miro como nunca la habían mirado, su corazón latió mas rápido que nunca y así nada mas durmió como nunca había dormido.
Quizás las uñas no alcancen lo que una busca siempre rascar, quizás los pies no quieran pisar la tierra y vuelen lo mas alto posible sin tocar el cielo, quizás los pulmones sientan placer, en fin quizás...
señorita muy querida, ta bien que me haya dejado plantada el viernes...yo se...y te leo y se me pone de erizo cada poro...la visita prometida si que te la creo...asi que veeen....muchos besitos pa que los huecos no sientan tanto frio.